De lujo y multicanalidad

A store visit does not guarantee a sale, just as a follower does not always lead to a conversion; but both of these interactions are opportunities to influence a future purchase. Potential customers should be delighted during every interaction with a luxury brand. There should be no experiential distinction between online and offline; a retail store or a social account.

The Age of Exclusivity is Over, por Sarah Neal Simpson, de R/CA.

Hoteles

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Madrid y su luz. Al fín.

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Desde siempre me han fascinado los hoteles. Algo en cierta manera lógico teniendo en cuenta que soy hijo de agentes de viajes y por tanto que ha podido disfrutar de ellos en bastantes ocasiones. Mis padres fueron dos personas a los que un dí­a en los 70 se les ocurrió casarse en pleno mes de Enero e irse de luna de miel al hotel más antiguo de Amsterdam, el Doelen.

Lo cierto es que los hoteles me gustan por ese punto que siempre tienen como templo profano de la confidencialidad, lo que queda en un hotel se queda en un hotel. En un hotel he buscado desesperadamente algún aliado, he celebrado las victorias más dulces y sin duda allí­ he vivido muchos momentos especiales. Un hotel te permite vivir muchas cosas que no vives normalmente: un spa, un restaurante tres estrellas Michelí­n o algo tan simple como el recuerdo del hotel donde probé por primera vez una Playstation porque la alquilaban a huéspedes. Lo recuerdo como si fuese ayer.

El otro dí­a leí­a España 3.0 (recomendable, por cierto) y reparaba en lo importante que es el sector turí­stico, 15% ya del PIB español, especialmente en todo lo relacionado con la imagen que podemos aportar de puertas afuera sobre cómo está cambiando España: un paí­s más preparado y más abierto de cara a todos los retos que tenemos por delante. Un sector clave en el que todo lo relacionado con la tecnologí­a y sobre cómo compartimos y ofrecemos las experiencias disponibles es absolutamente clave debido al uso y costumbres de sus huéspedes.

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Wow

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Desde hace algo más de un mes me he incorporado a NH Hotel Group como Head of Social Media, coordinando la presencia en Redes Sociales de una de las 25 hoteleras más grandes del mundo y con presencia en 29 paí­ses. El reto es probablemente uno de los más grandes en mi carrera pero creo que precisamente es la clave de muchas cosas: aceptar los retos que se vayan presentando en la vida e intentar dar lo máximo posible. En ello estamos.

(todas las fotos utilizadas en este artí­culo han sido publicadas en Instagram por huéspedes de hoteles de NH Hotel Group).

Es hora de pagar en Internet

Leo en el blog de Fesja un interesante post: «Es hora de pagar (más) por las apps», donde pone varios casos de ejemplo sobre cómo en Internet cada vez, por la crisis o por simple evolución del modelo, se va hacia un pago más directo sobre los servicios que usamos, y no algo indirecto (publicidad, datos, etc).

Y todo esto viene al caso de App.net, un «clon» de Twitter desarrollado por alguien que, cansado de ver publicidad y demás en Twitter, se planteó qué pasarí­a si Twitter fuese de pago. Todo comenzó con este post en el blog de Dalton Cadwell (CEO de App.net y de Picplz, para subir fotos a Twitter), donde abrió un muy interesante debate, presente en casi cualquier startup relacionada con Social Media, donde lo que se discute es a quién poner en el centro: al usuario o al anunciante. Esa batalla, al menos hasta el momento, la termina ganando siempre el que defiende al anunciante, porque es al fin y al cabo del que se obtiene la financiación.

Pero Dalton decidió montar directamente algo similar a Twitter y hacerlo de pago. Montó una especie de Kickstarter y decidió que si querí­as un año de suscripción al servicio tienes que pagar $50, mientras que pagas $100 si quieres una cuenta de desarrollador, con acceso a la API y demás. Ha recaudado cerca de 1 millón de dólares, que se dice pronto, y que serí­a su facturación anual para 2012 hasta el momento.

Me hice cuenta en Julio dentro de App.net y hasta hace unos dí­as no tuve acceso, porque están un poco colapsados por el aluvión de gente. Entré por la misma curiosidad que me llevó a entrar en Twitter en 2006 o en cualquier otra red social, a diferencia de que por ésta sí­ que he pagado directamente. No me importarí­a pagar $50 anuales por Twitter si eso me permitiese ciertos beneficios como no tener publicidad, por ejemplo. Al fin y al cabo es mucho menos dinero que una suscripción anual a Spotify, por ejemplo (99€).

A lo que voy es que, al igual que sucede con la música igual creo va a suceder con estas empresas de servicios sociales: uno seleccionará sus 2-3 favoritos por los que pagará lo que haga falta porque le resultan imprescindibles o le encantan, mientras que por el resto pagará más bien poco o lo usará gratis a cambio de algo (publicidad, etc).

La pregunta que se hace todo el mundo es: ¿Y hay gente en App.net? Pues tengo que admitir que ayer estuve echando un ojo y sí­ hay caras conocidas para mí­ como el propio Fesja, Pantulis, Rafacampoamor, Javi Soto o Victoriano Izquierdo. Supongo que a App.net le falta aún salir del Alpha y sacar una beta con cosas interesantes como subida de imágenes, app para iOS que está en desarrollo y una serie de cosas que merezcan la pena y sean realmente diferenciales sobre Twitter. Sea como fuere, App.net me parece, al menos por ahora, la apuesta más seria para Twitter en bastante tiempo. Y quizá la batalla pueda ser apasionante, veremos.

Por cierto, en App.net soy Milleiro.

PD: Sobre la crisis de Twitter cerrando la API a cal y canto ya se ha hablado bastante. Entre los últimos posts interesantes publicados por ahí­ están este post de Dustin Curtis o este post de Ben Brooks.

Colaboro en el libro «Quiero ser Community Manager»

Estos dí­as sale al mercado un nuevo libro en español sobre Redes Sociales a nivel profesional: se llama «Quiero ser Community Manager» y lo edita ESIC. Es un libro colaborativo donde escriben Raúl Hernández, Pedro Jareño, Roberto Carreras, Chema Martí­nez-Priego, Mauro Fuentes, Antonio Toca, íngel ílvarez, Eva Sanagustí­n, Isabel Ramis, Chiara Cabrera, Eduardo Cicuéndez, Pedro Marqueño y un servidor.

Si algo me gusta de este libro es el intento por dar una visión global de todo este nuevo fenómeno que ha surgido en los últimos años, pues la gente que ha sido invitada a escribir procede y trabaja en ámbitos un poco distintos: por ejemplo Raúl habla sobre la necesidad de empresas abiertas en una economí­a abierta, Eva se centra en estrategias de contenidos y luego, para dar una visión más práctica, se nos invitó a varios Community Manager de empresas destacadas en Redes Sociales para dar nuestro punto de vista sobre el dí­a a dí­a.

Se me hace algo extraño leer ahora lo escrito pues fue escrito hace algo más de un año, cuando un servidor trabajaba en Telepizza, y al que Chema le dio la opinión de plasmar en un capí­tulo la manera de trabajar dentro de Redes Sociales en una empresa como Telepizza, junto a otras que lo hacen bien como Correos, Obra Social Caja Madrid, Acciona y Gallina Blanca.

No obstante, estoy de acuerdo en gran parte de los consejos que aporto en el libro y creo que, pese a lo rápido que avanza todo el mundo relacionado con Internet, las cosas que comento siguen siendo vigentes para cualquiera que tenga curiosidad por este mundo. Además, creo que el no haber podido leer lo que otros iban escribiendo hace que al final el libro sea más rico en variedad de puntos de vista y opiniones, pues al final cada empresa es un mundo.

El libro ya se puede comprar en Amazon y por si quieres echar un ojo, puedes descargarte o leer online el í­ndice y el primer capí­tulo.