Experiencias crossdevice

Estamos bastante acostumbrados a que los dispositivos de entrada de datos sean cosas un poco básicas: los mandos o los teclados son un ejemplo, con cientos de botones o teclas físicas que hacen distintas funciones en un aparato en cuestión. Pero, desde hace unos años podemos considerar a un smartphone también un dispositivo de entrada de datos, aparte de un dispositivo donde visualizar datos. Y eso tiene sus ventajas.

Desde hace un tiempo tengo un Apple TV de 4ª generación. He de decir a su favor que el mando que lo acompaña es algo un poco más usable que la media gracias a básicamente dos cosas: que es Bluetooth y no infrarrojos (por tanto puedes usarlo desde muchas más partes sin tener que apuntar demasiado) y que tiene una parte táctil que no funciona del todo mal para moverte por los menús. A Siri lo dejamos para otro artículo:

Lo que sí sucede es que, probablemente, una interfaz como un mando donde tienes que ir moviéndote tecla a tecla quizá no sea la manera más ágil de usar algo, y por cosas así en Apple descartaron un iPhone con clickwheel supongo:

¿Qué sucede? Que la propia Apple terminó lanzando al mercado una app móvil para iOS llamada Apple TV Remote que te permite una cosa que cambia bastante tu experiencia: poder usar el teclado de tu dispositivo iOS para introducir texto en tu Apple TV. De esta manera puedes loguearte con campos de texto en distintos servicios de una manera más o menos sencilla; Facebook también ha hecho avances interesantes en este campo y convierten algo tan aparentemente difícil en una TV como un login en algo bastante sencillo y rápido como en el resto de dispositivos, evitando tener que usar uno de esos horribles e inusables «teclados para TV».

Muerte y destrucción.

Otro de esos puntos de fricción son los coches: equipados con sistemas de detección vocal o diversos tipos de instrumentos para moverse por ellos de una manera más o menos sencilla como una rueda con click como en el caso de Mercedes. De igual manera, tener que ir seleccionando letra a letra para meter una calle es un absoluto dolor:

Para solucionar esto volvemos a las experiencias crossdevice: en los últimos modelos de Volkswagen puedes mandar rutas establecidas desde un smartphone al navegador del coche. De esta manera usas el dispositivo más sencillo para teclear (tu smartphone) y el mejor dispositivo para ver la ruta (el navegador de tu coche) para visualizarla. Win win.

Hay otro campo donde poco a poco se empiezan a ver experiencias crossdevice de este tipo: los hoteles. Tradicionalmente, muchos hoteles tenían sistemas de entretenimiento a la carta, con taquilla y demás, todos los hemos disfrutado en alguna ocasión. Pero la llegada de servicios de streaming como Netflix o HBO y los dispositivos móviles hacen que cada vez más gente quiera seguir viendo sus series o sus películas cuando está fuera de casa en un hotel: cualquiera pensaría que teniendo un smart TV se soluciona, pero te toca gestionar esa protección de datos del huésped, que quizá ha olvidado desloguearse. Esto se soluciona en gran medida con servicios para hacer mirroring de smartphone (da igual iOS/Android) como Innspire, permitiendo que los datos privados estén en el smartphone del usuario y la TV del hotel simplemente sirva como lienzo:

Estoy seguro que a medida que pase un poco el tiempo iremos encontrando situaciones donde quizá hacer todo con la misma interfaz no tiene mucho sentido, especialmente en cosas un poco complejas como tener que escribir algo sin tener un teclado al uso o para salvar problemas legales de privacidad como sucede en los hoteles. Y eso ayudará en gran medida a que usemos nuestra TV para más cosas que ver películas o series.

Contenido generado por el usuario: pasado, presente y futuro

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2006

La foto que ilustra este artí­culo tiene casi 10 años y recuerdo perfectamente el momento y el lugar donde la saqué, con un Nokia 6230i (rudimentario visto en perspectiva pero un muy buen teléfono en su momento).

Con varios alumnos de la Escuela Universitaria Informática de la universidad montamos una serie de charlas para alumnos contando cosas fuera de nuestro dí­a a dí­a. Recuerdo que hablé de Blogs, Redes Sociales y entre otras cosas un nuevo servicio que se llamaba Twitter y que habí­a sido creado unos meses atrás.

En un instante concreto saqué esta foto a los asistentes (podéis comprobar que en Salamanca, como es de esperar, hay más gente en los bares que en las aulas) y la envié por correo electrónico desde el mismo teléfono en ese instante a Flickr por GPRS para que se subiese en mi galerí­a segundos después y enseñársela en la web a los asistentes. Aquello, que hoy es bastante obvio en plataformas como Instagram, era bastante sorprendente y mostraba un camino interesante para los usuarios teniendo en cuenta el desarrollo de Internet.
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El futuro de Facebook (en 2014)


Cuatro artí­culos que pueden dar una pista sobre el futuro de Facebook en 2014:

Facebook plans suite of standalone mobile apps for 2014, sobre los planes de futuro en aplicaciones como What’s App, Instagram, Messenger o Paper.

Can Facebook Innovate? A Conversation With Mark Zuckerberg. Entrevista al propio Zuckerberg en el NY Times.

The Future of Facebook May Not Say «˜Facebook’, una interesante reflexión en el mismo medio.

Facebook’s Existential Crisis, otra interesante reflexión al respecto de todos los cambios de Facebook como plataforma.

De comunidades online y redes sociales

(En primer lugar, hola de nuevo. He decidido volver a escribir en este blog. Hace 4 meses decidí­ llevar cierto contenido que publicaba aquí­ a mi Tumblr y creo que no fue la decisión más correcta por diversos motivos que cuento en este artí­culo de alguna u otra manera. Seguiré manteniendo mi espacio en Tumblr para publicar links interesantes y otro material que no tenga cabida aquí­).

Ayer en The Cocktail di una pequeña charla interna sobre varios temas relacionados con comunidades, redes sociales y cómo debe cambiar nuestra manera de entender algunas cosas. Pensando la charla terminé con el paralelismo con las tiendas de barrio y los centros comerciales (pensé también en un restaurante y en un sitio de fast food, pero el de las tiendas y los centros comerciales me parecí­a más acertado) y creo que tiene bastante de cierto en lo referente a ello, más que nada por pensar que en las redes sociales ya se encuentra gente allí­ interactuando por otros motivos, igual que en los centros comerciales. Si por un momento pensamos en comunidades basadas en web podrí­amos obtener algo como esto:

Las comunidades web siempre han estado ahí­, como esa tienda de barrio que nos ha salvado la vida más de una vez.
Las comunidades web siempre han estado ahí­, como esa tienda de barrio que nos ha salvado la vida más de una vez.

Mientras que, si pensamos en las Redes Sociales, creo que empezaremos en algunos casos con una nueva fase del ciclo de sobreexpectación, sabiendo pensar mejor los pros y los contras de que nuestra comunidad se establezca en una red social y, convirtiéndonos al fin y al cabo en mejores profesionales:

Las redes sociales nos han proporcionado herramientas interesantes, pero también hay que tener muy en cuenta sus limitaciones.
Las redes sociales nos han proporcionado herramientas interesantes, pero también hay que tener muy en cuenta sus limitaciones.

Ayer contaba que por supuesto sigo pensando en el poder de las Redes Sociales, pero creo que a largo plazo una comunidad basada en web te puede resultar más beneficiosa en algunos casos, si bien los costes son más elevados y el crecimiento normalmente suele ser más (mucho más) lento si no partes de una base inicial de usuarios de donde tirar.

Y, sinceramente, creo que como profesionales no siempre tenemos este tipo de cosas en cuenta, cegados como estamos a veces un poco con el dí­a a dí­a de los hashtags, la nueva red social de moda o las nuevas analí­ticas de Facebook (que, por cierto, me gustan bastante). En absoluto esto es un alegato contra las Redes Sociales o ciertas herramientas web como el caso de Tumblr, si no más bien una llamada a que siempre valoremos los pros y los contras de unas cosas y de otras, teniendo en cuenta que también las Redes Sociales o herramientas web tienen algunas cosas negativas para nosotros como que son las propietarias de nuestro contenido o material, por lo que quizá funcionen bien para algunas cosas pero no para todas. Pero, por suerte, siempre podemos rectificar y aprender dando un paso adelante más en este largo camino que resulta ser el hecho de trabajar en algo tan nuevo y tan cambiante como Internet.

Por qué ya no estoy en Instagram

Recientemente Instagram, después de haber sido comprado por Facebook, ha cambiado sus términos de servicio abriendo la puerta a monetizar la plataforma de una manera similar a la que siempre ha hecho Facebook: compartiendo tus fotos sin tu consentimiento o compartiendo tus datos con terceros sin que te enteres.

Recordemos ahora estrategias pasadas de Facebook como Facebook Beacon, que terminó cerrándose debido a la polémica por la intrusión a la privacidad que suponí­a (Zuckerberg lo consideró un error). Facebook simplemente ha aplicado a Instagram su misma estrategia tras la compra.

Según analí­ticas como AppData, Instagram habrí­a perdido una cuarta parte de sus usuarios (de 16 millones a 12). Sea cierto o no, yo he cerrado mi cuenta en Instagram, pues era la única manera de evitar que todo el material ya subido a la plataforma se usase con los nuevos propósitos, que entran en vigor en Enero.

La oportunidad de Flickr

Flickr fue uno de los primeros servicios de la llamada ‘Web 2.0’, nació de hecho antes que Twitter y obviamente antes que Instagram. Flickr fue comprado por Yahoo! y debido a una gestión bastante ruinosa, Flickr fue perdiendo terreno poco a poco debido a nuevos players en el mercado como el propio Instagram con los fotógrafos casuales o como 500px con los fotógrafos profesionales.

En Julio de 2012 Yahoo! dio un golpe de efecto realmente interesante nombrando CEO a Marissa Mayer, a la sazón la primera ingeniera de la historia de Google, que ahí­ es nada. Hasta aquel momento era Vicepresidenta de Productos de búsqueda y experiencia de usuario en el buscador, por lo que parecí­a una oportunidad muy interesante para Yahoo!.

Poco después de su nombramiento surgí­an en Internet innumerables peticiones de gente solicitando que ‘resucitasen’ Flickr, porque seguí­a siendo un gran servicio web. ¿Y qué sucedió?

No solo regaló un smartphone y un plan de datos a cada empleado de Yahoo!, no solo contrató a la CEO de Lockerz para temas de Marketing y no solo consiguió convencer a Microsoft y Bing para ir a por Adsense juntos, sino que también le metió mano a Flickr.

6 meses después de llegar al cargo, Flickr lanza una gran actualización de su app móvil intentando enganchar de nuevo a gran parte de la comunidad y especialmente al usuario casual que usaba Instagram, ofreciéndole un par de ventajas: filtros, imágenes guardadas en alta resolución y derechos absolutos sobre todo el material subido para el usuario, algo que Flickr siempre tuvo claro y llegó incluso hasta a unirse con Getty Images para que buenos fotógrafos de Flickr ganasen dinero con sus fotos.

¿Y el futuro? Si ahora mismo tuviese que apostar algo, me lo jugarí­a a que Twitter y Flickr van a llegar a un acuerdo. Recordemos que Twitter ya no muestra las fotos de Instagram (por requerimiento de Instagram), cosa que sí­ sucede con Flickr. Además, Marissa Mayer (CEO de Flickr) y Dick Costolo (CEO de Twitter) coincidieron en Google cuando Google compró Feedburner (montado por Costolo, entre otros); y de hecho en Twitter se alegraron bastante del movimiento en Yahoo!. Aunque Twitter ya haya añadido filtros a su app móvil, ¿veremos algún tipo de alianza entre Twitter y Flickr en el futuro?

Otra web es posible

Hay tres artí­culos que me han gustado mucho últimamente: uno es The Web we lost de Anil Dash (ha escrito una continuación), otro es Goodbye ubiquitous digital service de Chris Webb, y el otro algo más antiguo, es The Best por Dustin Curtis. Extraí­do del segundo:

As a result of the amount of time I spend with digital technologies and mobile devices it makes sense to me to consider the my digital space in the same way I consider my home. I wouldn’t intentionally let people in my house to collect information about me and then sell it, I don’t appreciate door to door salesmen or telemarketers and I certainly don’t buy products that aren’t in some way designed to be functional.

De lo que se trata aquí­ es de mantener el control sobre lo que publicamos en Internet. De acuerdo en que es su modelo de negocio, pero Flickr nos ha venido demostrando que en lo referente a la «Web 2.0», otros modelos de negocio son posibles que no sean comerciar con tus datos (aquí­ explican bien el modelo de Flickr).

Pagué por Pinboard para alojar mis marcadores exportados de Delicious, pagué por Fever para leer mis feeds en mi servidor sin depender de Google, pagué por App.net para apostar por una red social algo distinta y construí­da de una manera más honesta y llevo pagando mi cuenta Pro en Flickr desde hace años porque creo en su servicio y me gusta su servicio.

Hace años Movable Type era el rey del blogging y terminó no entendiendo al mercado y a las licencias, por lo cual apareció WordPress y le dió una buena estocada. Google o Facebook siguen empujando para ver dónde está el lí­mite en el uso que hacen de nuestros datos y por ahora siguen empujando porque nadie hace nada. Creo que moviéndonos de Instagram a servicios como Flickr tenemos una confianza mayor en que somos capaces de retener el control sobre nuestros datos, y eso es muy importante de cara al futuro. O al menos me lo parece.

Instapaper, nuevas maneras de consumir contenido

De un tiempo a esta parte he comentado en varias ocasiones mis nuevas maneras para consumir información en este 2012.

Querí­a destacar un elemento central que cada vez es más clave en mi vida diaria como lector y recolector de información, que se ha convertido en algo casi imprescindible. Ese algo es Instapaper.

El Instapaper ‘almacén’

El objetivo fundamental de Instapaper es ser el refugio para el contenido que quieras leer pero no puedas en este preciso instante.

Instapaper funciona bien a dos niveles. En un primer lugar, Instapaper es ese lugar donde almacenas todo lo que deseas leer más tarde. Punto. Puede ser por diversos motivos, pero el más básico es porque no tienes tiempo en ese momento para leerlo: estás en el metro, estás en el trabajo o simplemente quieres leerlo más tarde con calma. Instapaper es gratis y desde el momento en que te registras puedes empezar a guardar contenido.

Instapaper es ese lugar donde almacenas todo lo que deseas leer más tarde.

Donde realmente funciona bien Instapaper, al menos bajo mi uso, es gracias a dos cosas: primero gracias al bookmarklet que se instala en la barra de marcadores de cualquier navegador y que permite que con un simple click y en unos segundos tengas esa web guardada para leer más tarde. En segundo lugar su aplicación de iPhone es deliciosa (hay también para Android y otras plataformas). Es una aplicación de pago pero realmente merece la pena cada céntimo de lo que cuesta para leer por lo cómoda que es en esos instantes de «me gustarí­a leer algo ahora y no tengo qué leer» como en los viajes en metro o simplemente por las mañanas en cama. Se ha convertido en una app imprescindible en mi iPhone.

El Instapaper ‘red social’

Si todos los usuarios de Instapaper leen contenido que se supone interesante…¿por qué no compartirlo con amigos en el mismo ecosistema?

Hace no mucho, el creador de Instapaper (Marco Arment, lead developer de Tumblr hasta 2010) decidió hacer algo realmente genial: si todos leemos cosas en Instapaper y tenemos la posibilidad de hacer ‘like’ sobre los mejores artí­culos de Instapaper… ¿Por qué no ver lo que otros amigos han hecho like y así­ descubrir contenido nuevo e interesante?

Sinceramente, sigo a 4 ó 5 personas en Instapaper que me aportan un 90% de los artí­culos que considero útiles para aprender en mi labor profesional a dí­a de hoy. Por ejemplo, estos artí­culos interesantes he encontrado últimamente:

Realmente hay varias cosas interesantes en el ecosistema de likes de Instapaper como la ausencia de perfiles de cada una de las personas ni tampoco la existencia de números de following/followers en Instapaper que tanto drama causan a esta sociedad moderna. Simplemente enchufas tus perfiles de Facebook y Twitter y te dice cuántos de tus contactos usan Instapaper. Si les sigues o les dejas de seguir da igual, ellos no van a recibir notificación ni lo sabrán. Simplemente leerás lo que hace like… ¿Que de eso se trataba en realidad, no?

Me gustarí­a mucho mucho que alguna gente que conozco y que tengo en bastante estima usase Instapaper pues es interesante leer las fuentes de otros y, al fin y al cabo es conocimiento compartido y distribuí­do.

El modelo de Instapaper ha funcionado tan bien que incluso Apple ha hecho un clon para Safari en Windows, Mac e iOS. Todo prácticamente igual salvo la parte social. Justo la mejor.

Disclaimer 1: Obviamente comparto artí­culos en Instapaper. Si me sigues en Twitter supongo que me encontrarás en Instapaper y podrás leer mis likes y los de tus amigos que usen Instapaper.
Disclaimer 2: Cada vez que entro en mi blog a escribir un artí­culo tengo una actualización nueva de WordPress. Me pregunto de qué es sí­ntoma: si es que escribo poco o que en WordPress trabajan mucho.

Por qué Facebook ha comprado Instagram

La pregunta del millón. Facebook ha comprado Instagram por mil millones de dólares, así­ que todos se preguntarán el por qué y yo intentaré humildemente comentar algunas claves, espero poder aportar algo de luz.

El pasado

De cómo dos chavales, estudiantes de la misma Universidad, deciden juntar sus interesantes experiencias laborales y montar algo en Internet.

En 2004, Kevin Systrom era estudiante en la Universidad de Stanford. Estudiaba una ingenierí­a y un amigo suyo, Mark Zuckerberg, le comentó si se uní­a a algo que estaba montando llamado Facebook, a lo que él contestó que no, que querí­a terminar sus estudios. Una vez terminados entró como becario en Odeo, que para quien no lo conozca fue un servicio-agregador de podcasts y videoblogs, fundado por Ev Williams, que posteriormente montó «algún proyecto» como Blogger o Twitter.

De Odeo Kevin se fue a Google, a trabajar en cosas de Marketing de Gmail y Google Reader, y de allí­ se fue a Nextstop, donde él mismo cuenta que fue donde volvió a programar y a volverse un poco más geek, en realidad, aunque es cierto que Kevin Systrom no tiene estudios de programación.

Con el tiempo conoció a Mike Krieger, brasileño bastante más programador que él, que también habí­a estudiado en Stanford (aunque no se conocí­an y fueron a hablar a Stanford hace un año) y que hasta el momento habí­a trabajado en Microsoft (Powerpoint) y en Meebo, un servicio web que ofrece mensajerí­a instantánea online, especialmente en el campo de la experiencia de usuario, sobre lo que habí­a escrito su tesis y alguna cosa más.

Total, estos dos chicos parecen con talento y deciden montar algo, así­ que montan Burbn, una app móvil (no nativa) escrita en HTML5 y que era similar a Foursquare. Habí­an conseguido cierta inversión hasta aquel momento y trabajaban en ello pero no terminaba de arrancar del todo, hasta que un dí­a vieron que su aplicación era demasiado compleja y se preguntaron: ¿Qué es lo que hace única a nuestra aplicación? ¿Qué única feature podrí­a hacernos crecer y conseguir millones de usuarios? Parece ser que la feature que más usaba la gente era la de compartir fotos en un sitio concreto.

Instagram nace a partir de una feature muy usada en Burbn, una aplicación anterior, escrita en HTML5 sobre geolocalización.

Así­ que montaron lo que hoy conocemos por Instagram (recomendable leer ese post), una app ya nativa para iPhone que permite compartir fotos de una manera sencilla. í‰so es algo que ya hací­an aplicaciones como Hipstamatic, pero Instagram además permití­a compartirlas de manera realmente sencilla con los perfiles de un usuario en Redes Sociales. Ahí­ estuvo el gran éxito, además de poner los filtros para que la gente tunease sus fotos e hiciese que por una vez las fotos sacadas desde un móvil fuesen bonitas.

Instagram es conocido por muchas cosas, pero especialmente por su escalabilidad, es decir: por lo bien que está construí­do en sus cimientos y te permite crecer sin caerse mil veces y dejar sin servicio a los usuarios como por ejemplo le pasaba a Twitter al inicio; lo cual tiene más mérito en este caso pues son pocos empleados, concretamente trece empleados a los que les ha tocado el gordo. El blog de los ingenieros de Instagram es una joya para todos los geeks, con artí­culos donde describen de pe a pa toda la tecnologí­a que usan para escalar y mantener picos de tráfico que han debido de ser realmente increí­bles y grandes por momentos como cuando Justin Bieber publicó su primera foto en Instagram. ¿Imaginas que Justin Bieber se abre cuenta en tu servicio web y lo hace público?

El presente

Cómo Facebook decide pagar 32 dólares por cada usuario de su aplicación y dejar la vida tranquila por una larga temporada a sus dos fundadores.

Los gráficos lo dicen: el futuro pasa por los smartphones y tablets y sin duda creo que Instagram era (hablo en pasado ya) la mayor amenaza en el sector móvil a Facebook si quitamos Twitter: Facebook funciona bien en ordenadores de sobremesa pero todos tenemos la sensación de que en móvil cojean un poco. ¿Ayudará a ello la compra de Instagram? Sin duda, siempre que sean lo suficientemente listos para no caer en el error que muchos han cometido y dejar crecer a Instagram por su cuenta, como en su momento más o menos hizo Yahoo! con Flickr (por «solo» 35 millones de $).

El tema está en si me parece mucho o poco pagar 1.000 millones de dólares por una red con 30 millones de usuarios, a 30 y pico dólares por cabeza cada usuario de Instagram, activo o no. Que me parece mucho, pero la jugada maestra que hicieron los fundadores de Instagram deberí­a ser escrita en muchos libros: en plena negociación con Facebook cerraron una ronda de financiación que valoraba a la compañí­a en 500 millones y que por tanto dobló la inversión de mucha gente en unos dí­as. En este post hay detalles interesantes sobre por qué se cerró una ronda de financiación justo antes de ser comprados por Facebook. Realmente interesante.

El futuro

¿Qué va a pasar con Instagram? ¿Arruinará Facebook Instagram? ¿Por qué Google no compró Instagram?.

Siempre que pasan estas noticias de éxito con un ex de Google como protagonista me pongo a pensar en todo el talento que ha dejado escapar Google y que un dí­a ha tenido en alguna de sus oficinas:

  • Foursquare. Su fundador, Dennis Crowley, entró en Google porque compraron su startup y realmente no les hicieron caso una vez comprados. La historia es realmente trágica y ejemplifica a la perfección esto que cuento, la conté en este artí­culo en este blog.
  • Twitter. Sus dos fundadores, Ev Williams y Biz Stone, entraron a trabajar en Google después de que ésta comprase su startup, Blogger. Estuvieron unos años en Google, se fueron y montaron lo que hoy conocemos como Twitter.
  • FriendFeed. Su fundador, Bret Taylor, fue Product Manager en Local y Maps en Google. FriendFeed fue comprada por Facebook y ahora trabaja como CTO de Facebook.
  • Pinterest. Su fundador, Ben Silbermann, fue Product Specialist en Google durante dos años en temas de anuncios.

La lista es casi interminable y hay otras compradas por Facebook como Beluga; es tremendo pensar que Google podrí­a haber sido el dueño de medio Internet como lo conocemos hoy en dí­a y no lo es por simple torpeza o falta de empuje a la iniciativa de sus empleados más inquietos.

Sea como fuere, apuesto a que Zuckerberg es lo suficientemente inteligente como para no fastidiar Instagram. La compra de FriendFeed fue muy inteligente y hemos ido notando muy mucho la integración (especialmente con el nuevo Open Graph y las aplicaciones, éso mismo era FriendFeed hace no mucho), aunque con Instagram lo lógico es que no integren nada bajo la marca Facebook pero sí­ aprendan mucho sobre escalabilidad y hacer las cosas a lo grande, aunque de eso en Facebook sepan un rato.

Burbuja o noyo no soy economista y no voy a entrar en las cifras– creo que el movimiento de Facebook ha sido realmente inteligente y obviamente se llevan a un caballo ganador que va a dar que hablar en un futuro: acaban de entrar en Android y solo en las primeras 24 horas consiguieron 1 millón de descargas. Veremos qué nos depara el futuro.

Actualización. Algunos artí­culos nuevos interesantes al respecto: Behind Instagram’s Success, Networking the Old Way (tremenda la historia del dí­a 0 de Instagram), Here’s The Chart That Scared Zuckerberg Into Spending $1 Billion On Instagram y Twitter tried to buy Instagram.

Listas en Foursquare


Novedad en el servicio estrella de la geolocalización: Foursquare ha decidido lanzar la funcionalidad de listas; más información en el blog corporativo de Foursquare.

Las listas tienen un peso enorme en el nuevo «giro de timón» que emprendió hace tiempo Foursquare para distanciarse del mero checkin e ir hacia la recomendación social. De esta manera, en las listas podemos incluí­r lugares ya incluí­dos en Foursquare junto con un tip (propio o de otros ya publicados) y también, si lo deseamos, una foto que haya subido alguien.

Hoy he creado una lista de hamburguesas destacables en Madrid y podéis ver que queda bastante resultón: al igual que en Twitter uno puede suscribirse a una lista y estará útil en rutas turí­sticas, por ejemplo. Atentos a la posibilidad de que varias personas editen una misma lista, va a estar bien.

Pero, tengo que decirlo, esta funcionalidad no es nueva, o no del todo nueva: 11870 incluye esa funcionalidad desde hace tiempo aunque enfocado de una manera distinta y llamado Secciones; mi sección «hamburguesas en Madrid» en 11870 para que veáis la diferencia. No obstante 11870 han innovado en otros aspectos como por ejemplo los especialistas.

¿Detalles que me han gustado de la novedad de Foursquare? Me ha gustado muchí­simo que, a la hora de escoger un tip o consejo para el lugar que metes en la lista, te permita escribir tú uno o escoger uno ya escrito por el local, y es que hay locales que ciertamente tienen tips bastante buenos. Sucede igual con las fotos y me recuerda un poco la filosofí­a de Storify: no crees contenido y dedí­cate más a escoger contenido ajeno y destacarlo.

Foursquare no está mucho menos que muerto, y es que alguno –lo recuerdo perfectamente, no me hagáis ir a las hemerotecas– mató Foursquare tras la salida de Facebook Sitios, con el simple argumento de «Facebook ya tiene a los usuarios, qué le cuesta triunfar?». Larga y genial batalla la que tenemos por delante. Bravo.