El «desafí­o» del sector editorial

En Amazon te basta un clic para descargar y leer un ebook en tu Kindle o en el ordenador. Las tiendas españolas tienen un sistema de DRM basado en Adobe que te hace dar 14 clics. Todas tienen el mismo problema.

En El Paí­s hoy publican Amazon desafí­a al sector del libro electrónico en España. El artí­culo viene a ser un resumen de gente del sector que teme a Amazon, básicamente porque hace las cosas mejor. Como comprador habitual de libros electrónicos (en Amazon un 90% de las veces y en España alguna que otra) creo que esa cita lo dice todo. Por tiempo para ponerse las pilas no ha sido…

Los esfuerzos inútiles

¿Cómo acabar con la piraterí­a? Muy fácil: ofreciendo alternativas en Internet legales y fáciles de usar a precios razonables, como lo está logrando Spotify con la música. ¿Es razonable que sea más lento y complicado comprar legalmente un ebook que piratearlo? Tampoco lo es querer cobrar en Internet el mismo precio que se pagaba antes, cuando –además de la canción, la pelí­cula o el libro– habí­a que costear la producción del soporte fí­sico y la carí­sima distribución de ese objeto por tienda y por camión. La ley antidescargas es un esfuerzo inútil que provocará algo peor que la melancolí­a. Sólo sirve para otra cosa más: para dar falsas esperanzas a una industria moribunda que se niega a tomar su medicina, que resiste a cambiar.

Los esfuerzos inútiles por Nacho Escolar.

El mercado del libro electrónico en España

(si te interesa el Kindle he hecho una review sobre mi Kindle hace no mucho)

Todo comenzó en Noviembre, poco antes de comprar mi Kindle, cuando leí­ que Galaxia y Xerais empezaban a publicar algunos libros en edición e-book; son dos editoriales muy importantes en Galicia y me pareció relevante, así­ que empecé a profundizar.

Investigué, y encontré que las dos editoriales habí­an publicado los libros en un portal llamado TodoeBook. Decido entrar, echar un ojo, y varios detalles: la página no carga si escribes la dirección sin WWW, hay un «Explorer / Netscape: versión 4.0 o superior» que suena a 1999… pero bueno, decido echar un ojo y buscar los libros.

Encuentro los libros de Xerais: entre 4 y 6 euros más baratos que la edición en papel, 11 euros costaba Dime algo sucio de Diego Ameixeiras. No me parecí­a del todo un mal precio -aunque pienso que por ponerlo a 9.99 tampoco pasa nada, no tienen muchos gastos en la edición eBook- así­ que empiezo a investigar formatos y demás.

¿El formato? ePub con Adobe DRM, y aquí­ es donde empieza el follón. En la música existe un «estándar» que es el MP3, y todos los reproductores a dí­a de hoy lo aceptan. En el libro electrónico hay mil historias: ePub, ePub con Adobe DRM, Mobi, PDF… ¿y cuál es el problema?

No todos los lectores de libros electrónicos aceptan ese Adobe DRM, que no es más que una protección absurda que, como bien dice Google, se ha podido romper en miles de ocasiones, así­ que simplemente es un intento retórico, una vez más, de ponerle puertas al campo y por ejemplo, imposibilitar que yo compre esos libros, pues el Kindle no admite ePub con protección DRM.

En el campo de la música creo que hubo un tiempo en el que se intentó poner DRM, y pese a todo ha terminado por esfumarse poco a poco: si mal no recuerdo iTunes Store y alguna de las grandes ya no venden música con DRM.

Hoy en El Paí­s aparece un artí­culo comentando la noticia de estas Navidades en el sector: Amazon ya ha vendido más libros electrónicos que en papel en estas fechas. El artí­culo en parte es una joya:

Cuenta Cuadrado que la plataforma recién creada, todaví­a sin nombre, no venderá directamente sus libros. «Tampoco lo hacemos en la web de Santillana con nuestros libros de papel. Apostamos por los libreros. Les ofreceremos la tecnologí­a necesaria para atender la sección on line de sus librerí­as. Ellos deben llevar a la Red el público que tienen asegurado en la tienda». Contra lo que ocurre en Inglaterra o Francia, en España son raras las editoriales que venden sus libros de papel desde sus webs. Nadie quiere hipotecar un presente tangible a un futuro incierto.

Todos quieren contar con los libreros, y lo de siempre con este cambio en Internet. Pues oiga, no es por nada, pero tendrán que cerrar algunas librerí­as y otras adaptarse y quizá vender e-books en su web, mal que les pese. Mis padres tienen una agencia de viajes y en fin, el trago de Internet con los billetes de avión y demás ahí­ lo van afrontando: si seguimos poniendo puertas al campo de Internet estaremos frenando un avance imparable a nivel mundial, y quieran o no, tendrán que hacerlo, y mejor cuanto antes.

El otro dí­a con varios bloggers en Pontevedra lo comentaba: bajo mi punto de vista lo ideal en España serí­a que varias editoriales se juntasen (o La Casa del Libro, por ejemplo) y sacasen un e-Book con tienda integrada, como el Kindle, y con la posibilidad de leer otros libros si se le meten a través del ordenador. En algo como el libro, donde a diferencia de la música también hay mucha gente de cierta edad, el beneficio y la comodidad de tener una tienda integrada como el Kindle es un placer y un punto a tener en cuenta a la hora de tener un cacharrito así­.

¿Será el 2010 el año del e-Book? Quizá, aunque yo no soy de predicciones. Creo que el 26 de Enero Apple pondrá la primera piedra como hizo con los iPod…