Mis experiencias con BlackBerry e iPhone

Todo comenzó hace unos años con una BlackBerry Curve 8310. Yo vení­a de ser tradicional usuario de Nokia (N70, E65, etc) y la BlackBerry era una aproximación bastante decente a los smartphone: tení­as Twitter (con TwitterBerry, que ya no existe) y mail al momento, que de aquella era una innovación.

Y entonces llegó el iPhone. Recuerdo haber probado durante unos dí­as el primer iPhone, cuando creo que ni existí­a la App Store, y me parecí­a un trasto un tanto complicado: estaba bien y podí­as navegar…pero no aportaba realmente mucho.

Apple empezó a hacerlo bien con el iPhone y me compré el 3GS cuando salió, creo que en… Junio de 2009. Me gustaba realmente, especialmente por el multimedia y la capacidad de recibir correo y ‘trabajar’ que te otorgaba. ¿El gran problema? La baterí­a. Tení­as que desactivar 3G, notificaciones y muchas cosas que entorpecí­an bastante tu trabajo, algo no habitual por ejemplo en los portátiles de Apple.

No aguanté más de estar al tanto de baterí­as de repuesto que hací­an del iPhone un trasto enorme y me compré una BlackBerry 8520, el teléfono que uso actualmente (mi iPhone 3GS está libre de fábrica y lo usa otra persona) y cuya baterí­a dura notablemente más que la del iPhone 3GS si bien hay que decir que su pantalla ni es táctil ni es tan grande. Durante estos meses llevo varias percepciones anotadas, distintas de «Mi primera experiencia BlackBerry», más que nada porque ha habido una experiencia con el iPhone de por medio.

¿A dónde va BlackBerry?

Creo que éso nos preguntamos todos: entre la BB 8310 y la 8520 pasaron unos años y podrí­a decirse que es un terminal prácticamente idéntico: aspecto de plástico, cámara más bien floja, un Sistema Operativo prácticamente similar… quizá la ausencia de rueda lo único destacable. ¿Qué ha hecho la competencia mientras? Comparad un iPhone 4 con un iPhone de primera generación. Si el problema de Apple es la baterí­a, el principal problema de BlackBerry es su tosco sistema operativo, que es feo y se cuelga con bastante facilidad, comparado con iOS.

El otro dí­a leí­a un artí­culo fantástico para leer con calma titulado What’s really wrong with BlackBerry (and what to do about it) escrito ya hace unos meses y que explica con datos lo que realmente le está pasando a RIM y le podrá pasar en el futuro. Recibir e-mail en tu teléfono en tiempo real ya no es una feature. Creo que han perdido a gran parte del público geek por culpa de Android y Apple, salvo a alguno como Dans, que es un nostálgico de los teclados fí­sicos.

Apple: es la baterí­a

El iPhone está realmente cerca de ser un terminal perfecto, pero el tema de la baterí­a me sigue pareciendo increí­blemente pésimo, aunque en el iPhone 4 lo han mejorado. El tener una pantalla y unos gráficos así­ es algo que aceptamos pero tiene que haber alguna manera de meter más baterí­a: llevamos años escuchando supuestas futuras innovaciones, que si hidrógeno, que si tal… pero ahí­ seguimos en las mismas.

No tengo ni idea de si Apple presentará este Junio otro nuevo iPhone (supongo que sí­, pero quién sabe), pero deberí­an ir a por el tema de la baterí­a, en serio…y ellos supongo que deberán sufrirlo también, como usuarios que son. ¿Algún usuario de iPhone 4 en la sala?

¿Hacer las cosas bien es monopolio?

¿Qué es el monopolio? ¿Son todos los monopolios iguales? ¿Dónde está el lí­mite del monopolio? íšltimamente hay una pequeña revolución sobre «lo que está consiguiendo Google», con acusaciones rollo «be evil», «son el gran monopolio» y demás…

Pero por partes. Hasta que apareció Gmail, los clientes de correo web dejaban que desear, aunque al no existir mucha alternativa nos conformábamos: en mi caso usaba Yahoo! y Roundcube, que es un servidor de correo bastante majo para instalar en servidores.

Y en ésas llegó Gmail: una interfaz bastante buena, un alojamiento increí­ble y más caracterí­sticas que poco a poco ha ido añadiendo como poder gestionar varias cuentas y demás. Google se comió poco a poco a gran parte de las soluciones existentes en el mercado.

Ahí­ es donde vienen los problemas: ¿Qué pasa si haces las cosas bien? Si haces un buen servicio de e-mail online, un buen servicio de calendario online y compras el servicio de ví­deos de moda… te comes a prácticamente todo el mercado. Y ahí­ es donde entran antiguos tiburones asustados, como los operadores de telefoní­a que estaban cómodos ofreciendo correos con 2 Megas de capacidad, acusando de muchas cosas a Google.


Creedme cuando os digo que no soy yo precisamente un defensor férreo de Google, de hecho Android no me gusta ni me gustan los últimos lanzamientos de Google, pero hay que darle el mérito de haber creado una joya como Gmail o Google Maps, cosas que han cambiado en parte el internet de los últimos años, especialmente la segunda.

El problema viene cuando la gente se planeta abandonar Gmail, yo lo he pensado en los últimos meses. Y claro, ¿a dónde vas? Ni os imagináis el temblor que me ha dado al volver a entrar en mi cuenta de Yahoo Mail. Sigue más o menos igual o incluso peor, con una especie de «adaptación a las redes sociales» a través de algo tan bizarro como Microsoft Silverlight, que está lejos de ser la solución.

¿Por qué nadie se plantea una alternativa a Gmail? ¿No hay ganas ni dinero? Yo llegarí­a a pagar por un correo web que fuese una alternativa real a Gmail, pero nadie parece interesarse, quizá no sea mercado. O quizá simplemente no se pueda. No lo sé. ¿Lo sabéis vosotros?