Colaboro en el libro «Quiero ser Community Manager»

Estos dí­as sale al mercado un nuevo libro en español sobre Redes Sociales a nivel profesional: se llama «Quiero ser Community Manager» y lo edita ESIC. Es un libro colaborativo donde escriben Raúl Hernández, Pedro Jareño, Roberto Carreras, Chema Martí­nez-Priego, Mauro Fuentes, Antonio Toca, íngel ílvarez, Eva Sanagustí­n, Isabel Ramis, Chiara Cabrera, Eduardo Cicuéndez, Pedro Marqueño y un servidor.

Si algo me gusta de este libro es el intento por dar una visión global de todo este nuevo fenómeno que ha surgido en los últimos años, pues la gente que ha sido invitada a escribir procede y trabaja en ámbitos un poco distintos: por ejemplo Raúl habla sobre la necesidad de empresas abiertas en una economí­a abierta, Eva se centra en estrategias de contenidos y luego, para dar una visión más práctica, se nos invitó a varios Community Manager de empresas destacadas en Redes Sociales para dar nuestro punto de vista sobre el dí­a a dí­a.

Se me hace algo extraño leer ahora lo escrito pues fue escrito hace algo más de un año, cuando un servidor trabajaba en Telepizza, y al que Chema le dio la opinión de plasmar en un capí­tulo la manera de trabajar dentro de Redes Sociales en una empresa como Telepizza, junto a otras que lo hacen bien como Correos, Obra Social Caja Madrid, Acciona y Gallina Blanca.

No obstante, estoy de acuerdo en gran parte de los consejos que aporto en el libro y creo que, pese a lo rápido que avanza todo el mundo relacionado con Internet, las cosas que comento siguen siendo vigentes para cualquiera que tenga curiosidad por este mundo. Además, creo que el no haber podido leer lo que otros iban escribiendo hace que al final el libro sea más rico en variedad de puntos de vista y opiniones, pues al final cada empresa es un mundo.

El libro ya se puede comprar en Amazon y por si quieres echar un ojo, puedes descargarte o leer online el í­ndice y el primer capí­tulo.

Nunca se deja de aprender de los errores…

Y es algo en lo que cada vez insisto más: siempre se sigue aprendiendo de los errores y de hecho yo al menos siempre he aprendido más de los errores que de las cosas que he hecho bien, que te traen otras muchas cosas pero de las que nunca aprendes gran cosa.

Mi último error fue ayer; tení­a que dar una pequeña charla y lo tení­a todo listo tal y como suelo hacerlo últimamente: usar Keynote en un Macbook y tirar de Keynote Remote en el iPhone para pasar las diapositivas, básicamente porque permite mostrar anotaciones de cada diapositiva en el iPhone y así­ no me pierdo en el guión de la presentación. También Keynote tiene un modo de «Vista de presentador», pero si estás moviéndote un poco ya pierdes el portátil de vista, así­ que se vuelve un poco inútil a veces…

Total, que tení­a todo preparado –y en este tipo de cosas especialmente no me gusta dejar nada abierto a imprevistos– hasta que llegué a la sala donde tení­a que dar la charla…y comprobé que ya estaba lista mi presentación en otro ordenador (se la habí­a pasado con anterioridad en PDF) y que tení­a que empezar ya, nada más llegar, pues tomaba el relevo a otra persona que estaba hablando antes.

¿Qué hacer? ¿Abrir el portátil aunque solo sea para leer? No. Por suerte tení­a bastante memorizado el guión y al final creo que no me dejé nada, pero me he llevado una pequeña lección: llevar una hoja con las anotaciones del guión, por si las moscas

El spam en las notificaciones de iOS

¿Para qué deberí­an servir las notificaciones en un sistema operativo móvil como iOS? Cada vez más y más aplicaciones (hoy Soundhound pero otras tantas lo han sido), al menos en iOS, usan las notificaciones para cualquier cosa que no necesariamente tiene que ver con nuestra actividad dentro de la aplicación…

¿Nueva versión de la aplicación? Notificación. ¿Cualquier aniversario o noticia que no llega a ser interesante? Notificación. Me pregunto si seré el único al que no le importarí­a que Apple pusiese algo de lí­mite y cordura en las notificaciones que las aplicaciones nos enví­an a los usuarios…

Las mocitas madrileñas

«Pasan los años y siguen apareciendo en la televisión las mismas camisetas trayéndonos de nuevo las mismas emociones. Volvemos a ser los niños desamparados que se protegí­an de los goles contrarios con una almohada sobre la cabeza…»

Mi amigo Manuel Jabois es grande por artí­culos así­. Pese a nuestras diferencias palpables –él Mourinhista y yo Guardiolista– se ha marcado en El Mundo el mejor artí­culo posible sobre el derby. Bravo.

En algún momento hemos perdido al cliente

Me sucedió la semana pasada en Pontevedra: fuimos a tomar algo a uno de mis bares favoritos, el Saudade, mí­tico porque lo regenta una familia de toda la vida y las raciones están realmente buenas.

Entramos y descubrí­ que habí­a personas distintas atendiendo el bar después de muchos años, pero no le dí­ la mayor importancia, hasta que pedimos y tuvimos la siguiente conversación:
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El AVE a Galicia y el AVE a Catalunya

En Galicia, donde se tarda tanto en llegar a Montevideo como a Ponferrada, se lleva avisando de que viene el AVE desde los ochenta, y al final lo más cercano a la alta velocidad que apareció por aquí­ fue el chófer de Fraga, que se plantaba diez minutos antes en las inauguraciones y lo tení­a el patrón dando vueltas por el pueblo hasta que fuese la hora en punto, pues don Manuel siempre fue un histérico de la puntualidad. Esa gasolina malgastada tení­a que haberse facturado a Barcelona sólo para ver la cara del molt honorable y decirle que Galicia no puede aspirar a tener el seny catalán ni Cataluña nuestros cojones.

Catalonia is not Galicia. Manuel Jabois.

Lo mejor de España

Estos que ves ahora deshechos, maltrechos, furiosos, aplanados, sin afeitar, sin lavar, cochinos, sucios, cansados, mordiéndose, hechos un asco, destrozados, son, sin embargo, no lo olvides hijo, no lo olvides nunca pase lo que pase, lo mejor de España, los únicos qe de verdad se han alzado sin nada contra el fascismo, contra los militares, contra los poderosos, por la sola justicia; cada uno a su modo, a su manera, como han podido, sin que les importara su comodidad, su familia o su dinero. Estos que ves, españoles rotos, derrotados, hacinados, heridos, soñolientos, medio muertos, esperanzados todaví­a en escapar son, no lo olvides, lo mejor del mundo. No es hermoso, pero es lo mejor del mundo. No lo olvides nunca hijo, no lo olvides.

Max Aub – Campo de Almendros.

Bored People Quit

It’s an impressive show of force, and it sometimes works, but even if they stay, the damage has been done. They’ve quit, and when someone quits they are effectively saying, «I no longer believe in this company». What’s worse is that what they were originally thinking was, «I’m bored».

Bored People Quit

1 año en Madrid: Mis 5 lugares favoritos

(Anteriormente: Mis 5 restaurantes favoritos de Madrid, Mis 5 bares favoritos de Madrid y Mis 5 tiendas favoritas de Madrid)

Admito que esta entrada cojea un poco: tengo la sensación de que me faltan muchas zonas por explorar (no he montado en el dichoso Teleférico, por ejemplo) y otras por curiosear pero no puedo porque está prohibido, como el legendario túnel que en teorí­a tení­a un apeadero bajo el Palacio Real y conectaba a través del Pasillo Verde con Prí­ncipe Pí­o, o el búnker del Banco de España, sitios que uno nunca podrá conocer. En fin, mis 5 lugares favoritos de Madrid, donde no me importa pasar un rato en absoluto.

Estación de Chamberí­: El pasado detenido

Para un obsesionado como yo la historia de Chamberí­ es la tí­pica que engancha: una estación que se cierra por recortes, se llena de vagabundos, sale en Barrio de Fernando León y finalmente decide restaurarse. Recuerdo bajar desde Salamanca nada más inaugurada para visitarla como un yonki del Metro que soy. Chamberí­ es algo a conservar, un pedazo de la ciudad, especialmente con tanta moda de ví­trex en el Metro. La entrada de azulejos a Antón Martí­n es mi segundo lugar favorito del Metro.

Parque de las siete tetas: Las mejores vistas de Madrid

Qué decir: un sitio genial, un cerro donde poder tumbarte en el césped y ver todo Madrid. No está señalizado, pero se accede desde el Metro de Buenos Aires (en Vallecas), subiendo por el parque de Bomberos y girando más adelante a la izquierda. Merece mucho la pena y más en verano, en plan picnic. Poco masificado y con un ambiente fantástico.

Azotea del Cí­rculo de Bellas Artes: Un clásico

Sé que es un clásico pero no por ello dejaré de recomendarlo: es fantástico poder estar en esa azotea, viendo todo Madrid, como si de un paréntesis se tratase en medio de todo el jaleo. Apuesto a que alguna azotea del edificio de Telefónica tiene algo similar, pero el Cí­rculo de Bellas Artes tiene un encanto especial. Tengo ganas de ir a alguno de los conciertos que hacen en la azotea.

El Jardí­n Botánico: Oasis en medio de la ciudad

Me encanta el Jardí­n Botánico, mucho mejor para pasear que el Retiro, aunque si mal no recuerdo cobran entrada, pero aún así­ merece la pena por el poco jaleo que suele haber y la tranquilidad que encuentra uno. Preciosa la colección de bonsais que tení­a Felipe González en La Moncloa y donó al Jardí­n Botánico una vez dejó de ser presidente. Hay plantas y árboles de todos los tipos.

IMAX Madrid: Así­ sí­ el 3D

Una vez visité el IMAX me prometí­ no volver a ver una peli de 3D en los tí­picos cines de cadena, todos sabemos de cuáles hablo. Con la pantalla enorme que tienen merece muchí­simo más la pena ver aquí­ una peli en 3D; aunque la cartelera es más ajustada sí­ tienen algunos estrenos, yo vi allí­ la última de Toy Story.

Se quedan, por poco, fuera de la lista: