(Este artículo forma parte de una serie de reflexiones en el contexto de la crisis del coronavirus y continúa a «Por qué la comunicación importa más que nunca durante una crisis»).

Una vez todos somos conscientes de dónde estamos, toca pensar cómo salir adelante. Creo que estamos viviendo unos días complicados, donde la sensibilidad de todos está a flor de piel y en los que los que tenemos la suerte de poder seguir comunicando y vendiendo necesitamos tener la mente más fría que nunca a la hora de hablar como marca y posicionarnos en esta crisis. Y por ello quería traer una corta reflexión.

De entre toda la maraña de consejos y aluvión de infoxicación variada que todos estamos teniendo quiero intentar poner mi granito de arena contra el ruído aportando solo una recomendación. La agencia BBH ha vuelto a acertar con un artículo llamado «Sell to help, not to move product: marketing in the time of COVID-19». En él establecen un sencillo pero no por ello menos interesante esquema sobre qué comunicar como marca en la crisis del COVID cuando las necesidades han cambiado por completo:

Nuevas necesidades surgidas en nuevos periodos de tiempo.

Creo que los principios básicos de la comunicación y la venta siguen siendo válidos hoy en día, y que lo «único» que ha sucedido es que las prioridades y necesidades de las personas han cambiado salvajemente, por lo que es posible que tu propuesta de valor como marca tenga que hacerlo. Aunque sea temporalmente. ¿Es posible adaptarla a estas nuevas necesidades?

Entiende las nuevas necesidades, entiende cómo tu marca puede ayudar y comunica esos nuevos beneficios.

Sigo creyendo, hoy más que nunca, que solo a través de la relevancia se obtiene la atención y la confianza de una persona concreta. Y esta relevancia viene, entre otras cosas, por tener grandes cantidades de empatía e inteligencia para entender cómo se siente, qué puede necesitar de nosotros y dárselo.

Es terriblemente fácil, a menudo lo más sencillo, caer en la trampa de cualquier acción táctica y superficial que, probablemente, será olvidable por esa persona en cuanto todo esto pase. Es lo más fácil a corto plazo y, a menudo, lo que menos contruye al medio y largo.

Todos hemos recibido ese correo electrónico de una marca de la que no sabíamos hace años afirmando que «se preocupan por nosotros». Por favor, no seamos esa marca.

Por si te interesa la presentación de BBH al completo, a continuación: