Es como el entrenamiento fí­sico: me imagino que componer es como hacer una maratón. No decides hacer una maratón mañana, empiezo a abrirme al entrenamiento, a ir expandiéndome hasta que llego a una distancia óptima. Eso para mí­ es la composición. Yo necesito ir entrando. El aparato compositivo, si está en algún lado localizado, precisa ir creando un silencio a su alrededor e ir focalizándose. Cuando estoy en periodo de composición, no sé como explicarte… estoy con el sistema abierto, muy emocional, muy receptivo, cualquier cosa que escuchas te sirve, las ideas fluyen mucho más rápido…estás como en estado de gracia de receptividad, muy emocional y muy cambiante. El periodo de composición para mi es muy bipolar, estás con una euforia injustificada y una tristeza injustificada, por eso no entro mucho en la composición, como nadie está todo el tiempo corriendo maratones, me desgasta mucho y erosiona mucho mis relaciones alrededor. Me vuelvo mala compañí­a. Ahora voy a intentar hacerlo durante unos meses más relajado, más lúdico, a ver si puedo.

Jorge Drexler acerca de su manera de componer.