La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede


í‰sa frase que tanto me encanta, no me la invento yo, es de Huxley. Hay dí­as difí­ciles, que normalmente son Lunes, y hay Lunes que, además de ser Lunes, son difí­ciles: llevo un fin de semana enfermo en cama y un Lunes un poco a medio gas, por ello y por la vuelta a las andadas de Steve Jobs.

Si hoy fuese el último dí­a de mi vida, ¿querrí­a hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta era no durante demasiados dí­as seguidos, sabí­a que necesitaba cambiar algo. (S.Jobs)

Jobs ha vuelto a las andadas, solicitando una baja médica, y tal como andan las cosas, con un nuevo iPad a la vuelta de la esquina y conociendo su particular obsesión por todo ha debido ser grave. Me pone un poco triste porque pese a todo Jobs es de esa gente que admiro, harí­an falta unos cuantos en cualquier empresa. Jobs, que después de fundar Apple fue expulsado por un consejo directivo, fundó otra gran empresa como Pixar, que fue comprada por Apple y le devolvió a su puesto original en la compañí­a, donde procedió a inventar los iPod. El resto ya es historia.

Y como todo Lunes tiene su Martes, toda su tristeza tiene su alegrí­a. Hoy el Barí§a se ha despertado más lí­der que nunca, todo un regalo de cumpleaños para Pep Guardiola, que mañana cumple 40 años, ni más ni menos.

Tenemos metido en la cabeza no traicionar a aquellos que nos enseñaron hace tiempo cómo jugar de una manera. Estoy orgulloso de ello.(Guardiola)

Guardiola es otro tipo al que admiro muchí­simo, no por sus éxitos en el Barí§a (que es lo fácil de admirar) sino por cómo, a lo largo de su vida, se ha ido sobreponiendo a todos los obstáculos que se le iban cruzando por el camino: ascendió de los Juveniles al Primer equipo directamente siendo un chaval más bien enclenque y sin cuerpo, sorteando miles de opiniones contrarias a un Cruyff que necesitaba a gente nueva en el equipo. Guardiola no se dio por vencido cuando le anunciaron un positivo por dopaje, sino que luchó hasta que los tribunales le dieron la razón y lo absolvieron. Dejó el fútbol y se hizo entrenador: llegó finalmente al Barí§a diciendo «No os prometemos ningún tí­tulo, sólo que os váis a divertir«, y no sólo no ganó ninguno, sino que ganó seis.

La vida está llena de gente que se sobrepone a las adversidades, que sabe cuándo dar un golpe de timón a su vida y pensar si está en el momento correcto en el lugar correcto: a ésa gente la admiro. Os dejo dos ví­deos de una fantástica conferencia que tení­a pendiente ver y he visto esta tarde: es más de una hora, así­ que reservar tiempo, pero os aseguro que merece la pena.