Hoy he tenido una mini-discusión con Rafa Osuna a través de Twitter, todo empezó con el siguiente tweet con el que no estoy del todo de acuerdo:

Si sus clientes ya están en Facebook, ¿por qué se empeñan algunas empresas en gastar una pasta en crear una red social propia?

Bien, por partes: bajo mi punto de vista en algunos casos concretos merece la pena crear una red social propia, en otros no. Rafa no estaba de acuerdo, y ahí­ derivó todo en este post, voy a ir por partes.

Cuándo creo que conviene tener sólo presencia en Facebook-redes sociales

Bien, eres una PyME y quieres estar en internet: puedes hacer una página corporativa, un blog corporativo… y tener perfiles en redes sociales. ¿Para qué? En algunos casos en la oficina he llegado a oí­r que porque estaba de moda, porque habí­a que tenerlo.

Si tus clientes están en Facebook haz tus acciones en Facebook, aunque pongámoslo con un caso más concreto: si tienes un bar de copas, probablemente aproveches mucho más tu inversión si haces presencia en Tuenti, por poner un ejemplo.

De acuerdo, creas presencia, difundes tus actividades, y al fin y al cabo, creas una comunicación con tus clientes, al fin y al cabo todo se trata de dar y de recibir. Pero bajo mi punto de vista, se puede ir más allá, especialmente si tu empresa es más grande.

Cuándo creo que conviene crear una ‘red social propia’

Voy a ir con pies de plomo en esta parte, por si hay confusiones: me quiero referir en este caso a ejemplos como My Starbucks Idea, a la que algunos consideran red social aunque también puede considerarse un CRM: un lugar donde hacer crowdsourcing y al fin y al cabo también interactuar con tus consumidores.

En el caso de grandes empresas creo que es genial tener una ‘red social propia’, CRM o como le quieras llamar, pero no confundir con Keteke ni con la chapuza que acaba de hacer la Cruz Roja.

Tener una plataforma donde tus clientes se sientan cómodos con tu marca, proponiendo ideas, mejoras, sintiendo y viendo que se les escucha y se les tiene en cuenta, llámale red social, CRM o lo que quieras, creo que es algo grande que aún estamos por descubrir en España.