Un ejemplo: jueves 19, San José, día de sol primaveral en Madrid. Apetece el aperitivo en una terracita. En la Castellana, por ejemplo. Me siento en la del café Gijón (¡craso error!); comanda: dos cañas; factura: 11,40 euros (¡¡CASI 2.000 PESETAS por dos cervezas). ¡¡¿Estamos locos o qué?!! Ok: el idiota fui yo por sentarme en semejante sitio, pero antes te tenías que ir a pedir un café en la plaza de San Marcos de Venecia para que te dieran una puñalada como ésta. Ahora te la pegan en casa. Es lo que tiene la globalización. [...] A mi me ha pasado de todo. Desde frenar de repente y pedirme que abandonara el taxi al enterarse de que iba a una dirección demasiado cercana…