La vida fue maravillosa
Publicado el 16 de octubre del 2009
Quien esté siguiendo el fútbol en la Sexta sabrá que hay dos Ligas: la que se está jugando en el campo y la que está jugando solito arriba en la cabina, atado a una pajarita, Andrés Montes. Si usted sigue la Liga en directo se dará cuenta de que no es posible atender a una cosa y a la otra al mismo tiempo. Montes y el fútbol se superponen, se solapan, y de ahí el mérito del comentarista, cuya verborrea compite de tú a tú con los Messi, Ronaldo y compañía. Al final, el telespectador, saturado, se entrega o bien al fútbol o bien a Montes, lo que bien mirado no está tan mal, aunque uno en ese caso hubiera preferido a Carlos Blanco.…
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Etiquetas: andrés montes.