La gestión de talento con el Barça como ejemplo
Publicado el 29 de mayo del 2011
El año pasado no se presentó al entrenamiento después del partido contra el Sevilla. El entrenador le había dejado en el banquillo para que descansara y el equipo dio buena cuenta del rival en el Camp Nou: 4-0. Nadie reparó en el mosqueo de Messi. Pensaban en el club que se había resfriado o que le había ocurrido un imprevisto cuando al día siguiente no pasó por el estadio. Ocurrió que se había molestado por su suplencia y hubo que aguardar a la mañana siguiente para saber que el cabreo se le fue de la misma manera que le vino, sin saber por qué, como ocurre casi siempre, acostumbrados como están todos a los chispazos de La Pulga. Los compañeros lo asumen y el…
Categorías: Personal.