Lo que es la crisis
Publicado el 20 de junio del 2010
Anoche fuimos a cenar a una terraza céntrica aquí en Salamanca: paso todos los días por delante camino de la oficina pero nunca había estado, así que allí nos sentamos.
Echando un ojo al menú me fijé en lo siguiente haciendo cálculos: 2€ extra por persona en terraza, 1€ extra por pan, ergo “3€ extra por persona en terraza”…. ergo “15€ extra por 5 personas cenando en una terraza”.
De acuerdo, nadie le niega a ése restaurante que se lo han montado bien, lo que me pregunto es si serán de esos hosteleros que se quejan de que la crisis les afecta.
Tenemos también a los taxistas que están en Barajas, tan amigos de hacer una visita turística extra a los turistas que llegan a Madrid, que se dedican a lanzar huevos a los autobuses Madrid Barajas-Salamanca porque dicen que les resta viajes a la estación de bus de Méndez Álvaro al ser ahora directa la línea.
Casos y casos y casos así como el de la industria musical tenemos en la crisis, de gente pidiendo ayuda al Estado cuando han estado haciendo prácticamente lo que les ha dado la gana mientras las cosas iban bien, porque ésto es España, el país del cachondeo, de a ver cuánto saco.
Ayer en vez de 18€ fueron 24€, y me pregunto si cobrarán el pan si no te lo comes (y si te lo cobran, si se lo servirán a otros, haciendo negocio redondo), pero sé que no volveré allí, al menos.
Categorías: Negocios.
Llegas a hacer una alusión a las constructoras, y otra a los bancos, y habrías hecho la entrada definitiva con todos los causantes de la crisis.
Lo de los taxis no tiene nombre: abuso de tarifas, desinformación, los pluses que les dan la gana, recorridos sin venir a cuento… luego los estudios de organizaciones de consumidores los dejan en evidencia y se rebotan.
Y la hostelería: no podemos consentir que sean el principal modelo de facturación en nuestro país. Y todo tipo de prácticas: subir los precios en zonas turísticas en verano. los abusos en sus cartas, las quejas por las reformas de la Ley del Tabaco (y ahora la del alcohol)… y aún seguimos yendo a ellos. La culpa es nuestra.
Así que, en general, asco de gente.
Dan ganas de coger los bártulos e irse a vivir al monte…