tatelabianca.jpg Salamanca nunca dejará de sorprenderme, me temo. La última ha sido esta tarde apacible de Domingo, donde suelo aprovechar a menudo que tengo a 10 metros de casa el DA2 (el Museo de Arte Contemporáneo de Salamanca) y que hay un par de visitas guiadas por la tarde.

En esas estábamos, en el hall, esperando, cuando entró un hombre, de unos 60 años con el atuendo español por antonomasia en un Domingo: el chándal. La mujer a la entrada le entregó la entrada (es entrada gratuita), a lo que el hombre respondió: ¡No hace falta, que yo a lo que entro es al servicio!

Y lo más triste de todo es que demasiada gente en Salamanca es el único uso al que le ve a un museo así. Lo dicho, qué país, qué paisaje, qué paisanaje

(la imagen que ilustra este artículo es Tate la Bianca, una obra de Charles White en exposición ahora mismo en el DA2, es una representación del juicio a las asesinas de la mujer de Polanski)